2008/11/19

Wimbledon Green, de Seth

El dibujante y guionista de cómic Seth siempre había destacado por su uso de una línea gráfica preciosista y clásica (léase 'propia de 1930') que combinaba con unas narraciones en apariencia sencillas pero que iban descubriendo tramas y puntos de vista ocultos a medida que el lector pasaba nuevas páginas. Tanto La vida está bien si no te rindes como Ventiladores Clyde son obras maestras de la historieta y combinan una narración gráfica limpia y de apariencia ligera con historias sobre profundos sentimientos humanos.

En Wimbledon Green (Drawn & Quarterly, 2005) la cosa cambia. Se mantiene el dibujo 'tipo New Yorker', tan limpio y elegante, pero la composición de la página y la linealidad de la historia dan un vuelco absoluto. Siguiendo el ejemplo de su amigo Chris Ware (autor de Acme Novelty Library), Seth utiliza recursos estilísticos primitivos (dividir una página en 20 viñetas en las que se muestra a un personaje hablando casi sin cambiar su postura) y fragmenta la información (varias fuentes, decenas de personajes con el mismo peso, tramas paralelas, puntos de vista contradictorios) para narrar la historia del mayor coleccionista de cómics de la historia. Por el camino se habla de la esencia artística del cómic, su pape como espejo alternativo de la sociedad, la codicia, los celos y el rechazo que genera aquel al que no se comprende.

Un ejercicio en ocasiones agotador (especialmente su primera mitad) pero siempre fascinante.

PDF con cuatro páginas del cómic

Aquí queda otra de las páginas

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