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2007/08/05

Vinieron como golondrinas, de William Maxwell

Lo más seguro es que sea una casualidad, pero dos de los libros que más me han gustado en los últimos tiempos (año y medio, para entendernos) han sido obras de autores cuya principal actividad no era la de escribir, sino la de editar lo que otros escribían. Fue el caso de Los girasoles ciegos, de Alberto Méndez, y lo es ahora de Vinieron como golondrinas, de William Maxwell, quien se ganó la vida revisando los textos de Salinger, Updike o Cheever para la revista The New Yorker.

Con un lenguaje sencillo y libre de florituras, Maxwell recrea un pasaje casi autobiográfico: la llegada de la 'gripe española' al Medio Oeste norteamericano al final de la primera guerra mundial y la forma en la que afecta a una familia de clase media.

Dos son los aspectos que más destacan del libro: uno de lenguaje y otro de estructura. El primero se refiere a la habilidad del autor para la descripción. Si el estilo es sencillo, la profundidad y precisión con la que habla de los objetos, de las habitaciones de la casa o los pensamientos y sueños de los protagonistas es extraordinaria. El lector se ve inmerso en un mundo que no conoce y en una forma de ver las cosas... que, en realidad, son tres.

Porque la historia de Vinieron como golondrinas está contada en tres partes, consecutivas en el tiempo pero narradas desde los ojos de distintos personajes. La novela gira en torno a Elisabeth, una madre de familia que es el centro de la vida y las preocupaciones de sus dos hijos varones y su esposo. La construcción narrativa es brillante y la manera en la que las piezas van encajando, un placer.

Cada uno de los libros/puntos de vista narrativos ayuda a comprender los otros, al tiempo que es matizado por contraposición. Lo único fijo y verdadero es el amor que los tres sienten por Elisabeth y la necesidad que tienen de ella.

Xx

2007/04/30

Más vale tarde que nunca

Reseña de dos libros ni demasiado recientes ni demasiado antiguos que he leído en esta última semana.

Viviendo del cuento, de Juanjo Sáez

Desde los míticos, 'underground' y punk-naïf dibujos de Círculo Primigenio (los Moldy Peaches de la ilustración) hasta campañas de publicidad para marcar multinacionales y editar un libro/cómic/diario sobre sus 10 años de profesión. Juánjo Sáez ha sabido mantener una línea de trabajo (decir 'artística' quedaría muy serio) marcada por lo sencillo (no siempre simple) y la herencia de Matisse, en lo gráfico; y la mala baba con lo famoso/establecido y las modas, en lo temático.

Con la excusa de recopilar algunas de sus mejores tiras cómicas en la revista .H (léase 'punto H') Sáez acaba haciendo de cronista de la época en la que los bares y las discotecas (al menos en Barcelona) se convirtieron en Clubs, en la que los ilustradores pasaron de hacer dibujitos para rellenar hueco a ser protagonistas del boom del diseño y (en el precioso Capítulo 12) hace un retrato de su familia hermoso, simpático y muy sentido. Todo ello narrado con un estilo directo y una autocrítica que acerca mucho estas páginas a lo que suele ser un blog.

Ice Haven, de Daniel Clowes

Genio oficial del último cómic estadounidense, él éxito de crítico y público de Ghost World amenaza con convertirse en una losa similar a la que sintieron Radiohead tras OK Computer. ¿Qué hacer luego? ¿Reincidir en esa escritura más tradicional que tanto ha gustado o seguir explorando? Tanto el anterior David Boring como este Ice Haven parecen tirar más hacia la segunda opción, pero sin perder de vista la primera. Posiblemente ese sea el mayor pero de estos dos trabajos: esa tierra de nadie en la que los hallazgos se valoran como algo objetivo, pero en la que el entusiasmo nunca llega.

En el caso de Ice Haven se vuelve al pueblo de provincias (sus protagonistas podrían ser vecinos de los de Ghost World) pero la opción narrativa se dirige a una dirección menos convencional: historias paralelas (alguna de ellas irreal) plasmadas con distintos recursos narrativos y que van desentramando el fresco descorazonador del pueblo protagonista. Se puede apreciar la influencia (brutal en el mundo del cómic de los 10 últimos años) del Acme Novelty Library de Chris Ware en el tono desesperanzado y la gráfica de muchas de sus viñetas, pese a ser un cómic lleno de referencias a otras obras de Clowes y poblado por situaciones y personajes arquetípicas de su obra.

Al final, y pese a no cerrar del todo alguna de las historias, vuelve a ser un un buen trabajo y muestra a las claras el talento y las obsesiones de uno de los autores más importantes de la historieta moderna.

Xx

2007/04/29

Soy un hombrecillo, poca cosa

Fragmento de la novela Los inquilinos de Moonbloom, de Edward Lewis Wallant.

Una vez leyó 'Cumbres borrascosas' a lo largo de un fin de semana, y fue al instituto siendo absolutamente susceptible de quedarse prendado de cualquier heroína, con el resultado de que la chica que se sentaba delante de él, a la que había admirado durante unos cuantos meses, emitió un cuesco sonoro que a él lo asesinó a medias, y que le impidió decir una sola palabra a nadie a lo largo de toda la semana. Se había reído de un chiste muy gracioso, a propósito de un negro, cuando se lo oyó contar a Irwin en una fiesta, pero al día siguiente vio a unos cuantos blancos dar alguna que otra patada en el trasero a un negro, con lo que se cuestionó provisionalmente la risa del día anterior. Había asistido a varias universidades con la vaga exaltación de un Viejo Axelrod y había encontrado solamente gráficas y créditos. Se había emborrachado con la idea de Dios y encontró solamente la teología. Había ascendido varias veces llevado de las sutiles y poderosas alas de la lujuria, a la espera de la magnificencia, pero sólo alcanzó la descarga. En algunas ocasiones había ampliado la amistad con palpitante esperanza, sólo para hallar que nadie sabía muy bien qué era lo que tenía en mente. Su soledad era ahora fruto de su metabolismo, esa constante respiración de alegría entrante y de tristeza saliente. Poco a poco había comenzado a respirar de un modo más superficial, y a las dos se habían fundido misericordiosamente en un melancólico contento. Se preguntó de qué modo alcanzaría el dolor esa fuerza de escasa magnitud. "Soy un hombrecillo, poca cosa, con limitaciones muy concretas", declaró para sí, y se relajó con ese reconocimiento.

2007/03/25

Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda a un reloj

Estos días he podido ver en la TV un triste anuncio de coches en el que se utiliza Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda a un reloj de Julio Cortázar. Aunque en los comentarios me aseguran que (convenientemente limpiada de ruidos) es la propia voz del autor la que han utilizado para el anuncio, estoy convencido de que es un locutor imitando el acento afrancesado (esa 'r' que se pierde) de Cortázar.

De todas formas, mejor que en el anuncio, también se había utilizado este texto en una canción de Migala (¿la mejor canción de Migala?) en la que se escucha (aquí sin dudas) al escritor argentino recitar. Adjunto también el relato, para todos los que no lo conozcan.



Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj
Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.

2007/03/19

El señor Valérie, de Gonçalo M. Tavares

Hay veces en las que la lógica no tiene el menor sentido. El señor Valéry es parte de una colección de (6) libros en los que el escritor portugués nacido en Angola Gonçalo M. Tavares retrata a los peculiares habitantes de un barrio situado en una anónima ciudad europea.

Pero volvamos a la lógica y el señor Valéry. Con la ayuda de unos hermosos y sencillos dibujos (un poco 'principito' y un poco '... perro a medianoche') obra de Rachel Caiano, vamos descubriendo a un hombre peculiar:
- Pequeño: El señor Valéry brincaba mucho. Él decía: Soy como las personas altas, solo que por menos tiempo
- Profundamente filosófico: ¿Quien me asegura que el lugar al que llego tras diez horas es el mismo al que llego en veinte minutos?
- No muy sociable: Al verme e negro, la gente cree que estoy de luto y, por compasión, no me envía más sufrimiento.
- Preocupado por los grandes temas: El único modo de que la verdad sobreviva es multiplicándola. Si la verdad es na sola y, en cambio, la mentira puede ser todos los miles de millones de posibilidades restantes, descubrir la verdad será casi imposible, un azar milagroso

Caprichoso como los niños y con una lógica muy peculiar, el señor Valéry es un ser chiflado que, a poco que se le preste atención, demuestra tener mucha más razón de la que podía parecer en un principio.

Xx

2006/12/07

Techno Rebelde, de Ariel Kyrou

Este no es un libro de consulta, ordenado en capítulos cerrados y que permita de un vistazo saber lo que es el trip-hop, el dub, el techno de Detroit o el jungle. Y pese a lo mucho que sabe Ariel Kyrou de música electrónica (y alrededores), tampoco es el tratado de un sabio.

Publicado por Traficantes de sueños, Techno Rebelde (un siblo de músicas electrónicas) es un trabajo apasionado, inteligente y que huye de esquemas preconcebidos: tanto en la música como en la estructura del libro.

Kyrou viaja a través del tiempo y los estilos buscando conexiones y poniendo en contexto mil y una historias. De los futuristas a Carl Craig puede haber solo dos pasos, y de King Tubby a Massive Attack solo uno. Como si de una sesión de DJ se tratara, el libro avanza y retrocede, deja pequeñas perlas de media página y fragmentos de 15, enlaza citas como quien juega con un sampler y luce la heterodoxia como bandera.

Por poner algún reparo, se acerca por momentos a la demagogia al exponer su visión y puede apabullar al no iniciado con su avalancha de nombres y referencias. Para mí estas dos cosas son incluso una ventaja: prefiero que el autor se moje (ya tiene una visión bastante abierta) y agradezco todas las pistas que me pueda ir dejando.

Nunca recomendaría este libro como manual de iniciación para una clase de música electrónica. Pero cualquiera con el oído (el cerebro) educado para apreciar una sesión de DJ o los requiebros del techno apreciará el ingenio y la sobreinformación de Kyrou: De Kraftwerk a Miles Davis pasando por Steve Reich, The Orb y Grandmaster Flash.

Xx

2006/08/14

Freakonomics, de Steven D. Levitt y Stphen J. Dubner

Fuera la parafernalia. Fuera el pegote de 'best seller mundial', fuera incluso los artículos laudatorios que consideran a su autor, Steven D. LEvitt (que es el que pone el contenido), como un genio que ve más allá de los datos y blah, blah, blah.

Básicamente Freakonomics (Ediciones B, 2006) es un libro curioso y entretenido. En él, el economista Levitt y el periodista Dubner van enlazando los estudios económicos realizados o seleccionados por el primero con la intención de demostrarnos cómo la respuesta a muchas preguntas y la solución a otros tantos problemas que afectan a la 'gente corriente' puede encontrarse en una fría estadística; o también (y más interesante) cómo las técnicas económicas sirven para explicar (por ejemplo) como funcionar una banda de traficantes de crack.

Pero me estoy liando. Y ese es el principal peligro de Freakonomics: la dispersión. El libro tiene una especie de 'sentido' en conjunto, pero como funciona es como recopilación de historias curiosísimas.

En sus páginas podemos descubrir si el nombre que se le pone a un hijo puede influir en su vida, que las piscinas son más peligrosas que las pistolas para los niños pequeños, cómo un tipo que vende rosquillas por las oficinas está, realmente, investigando quién roba y quién no, la relación entre el aborto y el descenso del crimen, los secretos del Ku Kux Klan, por qué los traficantes de droga siguen viviendo con sus madres, la forma en la que se puede descubrir a un profesor que falsea los resultados de los exámenes y cómo los luchadores de sumo hacen trampas.

Son pequeñas historias que entretienen y hacen pensar. Sin necesidad de coartada ni de hacerse en interesante.

Xx

2006/04/23

Elige tu propia aventura

Me pasé parte de mis años de crío leyendo estos libros (y otros parecidos) como un loco. A veces creía haber llegado a algún mundo fantástico a través de un enlace perdido en una página medio oculta. Luego trataba de repetir el trayecto y empezaba a dudar si lo había soñado todo.

Es muy curioso, porque la narrativa de aquellas aventuras tenía mucho de link intertextual, de Internet.

Por lo visto los han reeditado. No sé si me apetecería volver a leerlos.

Xx

+ INFO:
- Artículo en Viruete.com
- Lo que dice de la serie la Wikipedia en inglés

2006/04/19

Pégate un tiro para sobre sobrevir, de Chuck Klosterman

Chuck Klosterman es un periodista musical aficionado a jRadiohead y al heavy que desprecia a los periodistas musicales y recorre los EE.UU. buscando material para un reportaje sobre la muerte de distintos iconos del rock (Kurt Cobain, Marc Bolan, Buddy Holly...) que, realmente, no le importan y habla de su relación con las mujeres de su vida, aunque realmente tampoco le afectan demasiado.

El autor juega con ventaja sobre el lector porque a) sólo él sabe si lo que cuenta es cierto o se lo inventa de cabo a rabo, b) lo de la muerte en la música es un tema que engancha, c) al decir él mismo que su libro es una especie de versión de Alta Fidelidad se vacuna contra las acusaciones.

Simpático y fácil de leer, aunque un tanto egocentrista de más.

Xx

2006/03/16

Lovercraft según Houllebecq

Jamás se me hubiera ocurrido pensar en esa relación: el maestro del terror gótico H.P.Lovercraft y el novelista francés Michel Houllebecq. En este ensayo (publicado originalmente en 1991), el autor de Las partículas elementales analiza las razones que llevaron a Lovercraft a crear ese estilo violento y salvaje, en el que el terror se presenta como algo deforme y nauseabundo pero también muy natural, como si estuviera describiendo un fenómeno científico o una obra arquitectónica.

La tesis del libro viene a asegurar que Lovercraft (un 'caballero' de Provicence que nunca tuvo un trabajo) odiaba el mundo en el que vivía, lo que le llevó a imaginar y describir una serie de horrores inhumanos que nunca serían tan espantosos como la frustración de la vida real. Aquí es dónde podemos enlazar esta visión pesimista del estadounidense con la del propio Houllebecq, que muestra en sus escritos la incapacidad del hombre moderno para ser feliz y vivir en paz con los de su propia especie.

A partir de esta coincidencia, H.P.Lovercraft, contra el mundo, contra la vida (Siruela 2006), se convierte en un simple (y curioso) recorrido por la vida del misterioso escritor, tratando de dar claves para entender mejor su estilo literario y las claves de obras como En las montañas de la locura o La llamada de Cthulhu.

Xx

2006/02/27

El pequeño caballo blanco, de Elizabeth Goudge

Cuando alguien de cerca de 60 años te recomienda un libro juvenil y no tiene nietos (las ganas seguro que sí las tiene) es como para prestarle atención. Ahora yo, que me falta media vida para estar en aquella edad y solo me planteo tener hijas porque me gustan más los nombres de niña, os lo recomiendo a todos.

El pequeño caballo blanco (ed. salamandra) cuenta la historia de una joven heroína, un castillo poseedor de un misterio, enanos, animales con mayor sensibilidad que los humanos, una institutriz, un malvado que tiene sus razones y la magia (entre hermosa e inquietante) de la Bahía Merryweather.

Es sorprendente la habilidad de Goudge para mezclar un relato decimonónico con una aventura, la iniciación a la madurez de María, los elementos de fábula y un cierto toque moral y religioso que sobrevuela el relato sin apoderarse nunca de él. Deliciosamente escrito y mucho menos fácil o amable de lo que se puede esperar de uno de los libros juveniles más populares del Reino Unido.

Xx

2006/02/22

Manual de la venganza

La editorial La Fábrica acaba de editar un libro titulado Manual de la venganza. Su autor es un estudiante noruego llamado Pål D. Ekran. En el libro (una investigación realizada íntegramente en Internet) se repasan las formas más originales y efectivas para llevar a cabo una venganza.

Una práctica guía para satisfacer los instintos menos caritativos hacia otros en el trabajo, la escuela, a través del ordenador, el teléfono... cómo estropear una boda o la mejor forma de echar a perder el coche del ser odiado sin necesidad de caer en la obviedad de rajarle las ruedas. El libro viene ilustrado de forma práctica y clara.

Un ejemplo (a no seguir, ojo) de lo que se puede hacer en el caso de haber sido maltratado en una tienda:
Si la tienda tiene radiadores o fuentes de calor, abre un bote de crema de leche y déjalo allí. Parecerá que alguien haya defecado y el hedor se extenderá por toda la tienda.

En fin, no se recomienda usarlo para cebarse de nadie, pero sí para que brote una sonrisa maliciosa en la cara de cada uno.

Xx

2006/01/20

De Rayuela, capítulo 7

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.


Julio Cortázar

2005/12/19

Los nuevos jinetes del apocalipsis, de Lola Canales

'Lola, lo de tu libro es como un telediario pero a lo bestia'. Un telediario sin fútbol (o casi) y en el que las noticias presentes fueran correctamente explicadas y contextualizadas, tanto hoy como históricamente.

Pero en lo básico coincido con la definición que una periodista de El País hizo de Los nuevos jinetes del apocalipsis (espejo de tinta, 2005), un libro en el que Lola Canales (TVE, RNE, Diario16, Panorama, Tribuna...) se ha propuesto explicar qué son y por qué tienen tanto poder los Neoconservadores estadounidenses, analiza los problemas que genera la inmigración que llega a Europa occidental y se zambulle en los orígenes de muchos de los problemas de la sociedad actual. La autora ordena y expone de forma clara las razones y consecuencias de las noticias con las que nos bombardean a diario los medios de comunicación.

Especialmente interesante resulta su aproximación a los movimientos neonazis y de extrema derecha. El misticismo que aupó al poder a Hitler, su absoluto dominio de la comunicación política en Estados Unidos y la forma en la que utilizan los miedos de la población (a la pobreza, al 'extraño' que llega para 'robarle' lo que le corresponde). También habla de la forma en la que las plataformas racistas comienzan a organizarse en España de cara a las próximas elecciones locales y los bandas de música rac (rock anticomunista), con nombres como Batallón de Castigo, Torquemada 1488, Centuria Hispánica u Ofensiva 88 (8 es igual a H. 88=Heil Hitler).

Seis capítulos dedicados a analizar las raices (y troco y hojas... hasta el polen) de los problemas que están presentes o latentes en la sociedad actual. Cada uno de ellos perfectamente presentado por una cita. No me resisto a transcribir tres de ellas:

A veces tu mano derecha no sabe lo que está haciendo tu mano de extrema derecha. Ronald Reagan.

La humanidad avanza. Hoy solamente queman mis libros; hace unos siglos me hubieran quemado a mí. Sigmund Freud.

Todo hombre que se mire en el espejo, verá siempre reflejado en el fondo un solemnísimo farsante. Pio Baroja.

Xx

2005/11/28

Raymond Carver y Adrian Tomine

Lo bueno, si breve, dos veces bueno.

Caso 1) Una muchacha que acaba de escribir una carta en la que rompe con su novio duda justo después de echarla al correo. Su cara expresa el pánico al error irreparable. En la siguiente viñeta sonríe al encontrar la solución: enciende una cerilla y la tira en el interior del buzón.

Caso 2) Un hombre sin manos llamó a mi puerta para venderme una fotografía de mi casa.

Lo primero es la descripción de unas viñetas de una de las primeras historietas de Adrian Tomine. La cita que viene después es la primera frase de uno de los cuentos ('Visor') de Raymond Carver.

Resulta un lugar común hablar de Carver cuando se analiza al dibujante y guionista canadiense Adrian Tomine. Ambos manejan de forma excepcional los recursos narrativos propios de sus géneros, los dos eligieron el formato corto (entre una y veintipocas páginas) y los finales abiertos, la ausencia de happy endings y una cierta sensación de desasosiego.

Pero mientras Carver retrata a lo más profundo (temática y geográficamente) de los EE.UU. Tomine busca sus historias en la ciudad, dejando de lado a los personajes de mediana edad y retratando a jóvenes que se dan de bruces contra un mundo que no hace excesivos esfuerzos para hacerles las cosas más fáciles.

Obra publicada en España
Tomine ha editado en la independiente Drawn&Quarterly su obra, bajo el nombre genérico de Optic Nerve. En España parte de sus historias fueron recopiladas por La Factoría de Ideas bajo el título de Sonámbulo y otras historias. Este año La Cúpula ha editado más historias con el nombre de Rubia de verano. Ambas recopilaciones son magníficas (algo mejor la primera).

De Carver está publicada (salvo error) su obra completa de narrativa en Anagrama y la de poesía en Visor. Lo más relevante son los tres primeros libros de relatos: De qué hablamos cuando hablamos de amor, Catedral y ¿Quieres hacer el favor de callarte, por favor?

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PD: Aunque solo fuera por eso, mi agradecimiento eterno a La Rusa por prestarme De qué hablamos cuando hablamos de amor

2005/11/25

Las intermitencias de la muerte, de José Saramago

Al día siguiente no murió nadie. La última novela de José Saramago se inicia como lo haría un cuento: con una frase magnética que marca la narración y condensa su argumento.

A partir de ahí, el escritor portugués lanza su ingenio a cabalgar desbocado, armando una inteligente fantasía que parte de la premisa de un país, solo uno, en el que la muerte decide no volver a llevarse la vida de ninguno de sus habitantes. Esto obliga a reaccionar a las fuerzas vivas de tal estado: Gobierno, Iglesia, los distintos gremios de empresarios afectados (hospitales, geriátricos, enterradores...) y hasta a la mafia. Los ciudadanos tratan de mil y una maneras de desembarazarse de los familiares que se encuentran en estado terminal pero no mueren, nacen conflictos con países limítrofes y el primer ministro se verá obligado a tomar decisiones drásticas.

Pero lo general, esa parafernalia de acciones y reacciones a gran nivel, no interesa tanto a Saramago. En lo particular encuentra la novela su corazón, con la presencia de una muerte (siempre en minúsculas) que se descubre cometiendo un error. Una muerte que deberá enfrentarse con un problema más insignificante que un mosquito, pero, al fin y al cabo, el único que ha cometido durante siglos y siglos.

Y bajando de lo general a lo particular, la historia gana en cercanía, el artificio es sustituído por el sentimiento y todo termina como empezó.

Xx

2005/11/08

Los girasoles ciegos, de Alberto Méndez

Comienzo aclarando que no suelo hacer mucho caso a los libros o películas que tratan el tema de la Guerra Civil española. Las más de las veces siento que se limitan a dar lecciones de historia sin historia, como un mal libro de texto que se empeña en demostrar lo crueles que fueron unos y lo mucho que sufrieron otros. O incluso al revés. Me da igual.

Los girasoles ciegos, de Alberto Méndez, ganó el Premio Nacional de la Crícita y el Nacional de Narrativa en 2004. Ambos a título póstumo, ya que su autor falleció al poco de publicar esta recopilación de relatos ligeramente enlazados. Se trata, además, de su único libro publicado de de narrativa.

Los cuatro textos repasan otras tantas 'derrotas' (como las titula Méndez) que sitúa en 1939, 1940, 1941 y 1942.

Primera derrota: 1939
Narra la historia del capitán Alegría, oficial de Intendencia en el ejército sublevado que decide, un día antes de la toma de Madrid, rendirse ante un enemigo que lleva días vencido. Lo hace porque no acepta un asedio que no pretende derrotar, sino eliminar al otro.

Segunda derrota: 1940
La recuperación de una carta manuscrita permite descubrir la historia de un joven poeta e idealista que trata de escapar de los Nacionales en la frontera entre Asturias y León para huir hacia Francia. Con él se encontraban su pareja, la hija de un escritor masón, y la criatura que ésta llevaba en el vientre. El parto acaba con la vida de la madre y el invierno y el miedo a bajar al pueblo sentencian a padre e hijo.

Tercera derrota: 1941
O de como Juan Serna, profesor de violonchelo, salvó durante meses su vida en la prisión gracias a haber coincidido durante el conflicto con el hijo de un coronel, un raterillo fusilado por los Republicanos. Pese al pequeño milagro que crea a diario, salvando la vida como Sherezade, la muerte se vaa adueñando del aire de la cárcel en la que los apresados esperan ser juzgados y condenados a muerte. Hay un momento en el que dos de los 'jefecillos' entre los condenados parecen recriminarle su suerte. Serna se pregunta entonces ¿Cómo unos muertos podían pedir explicaciones a otros muertos?.

Cuarta derrota: 1942
Tres narradores enlazados nos cuentan la historia de un niño, Lorenzo, que debe mentir diciendo que su padre está muerto para que nadie descubra que vive en el armario de su casa. Este únicamente sale del mismo cuando el sol o la oscuridad impiden que sea visto desde el exterior. Una trama que completan una esposa que trata de organizar la mentira de una muerte para defender aquella vida y un cura consecutivamente obsesionado por los silencios del niño y las piernas de la madre.

No hay rastro de complacencias ni moralinas en las páginas de este gran libro, exquisitamente excrito y que busca (y logra) contar dolores, dudas y angustias como algo vivo y cierto, opuesto a la sinrazón de los que solo obedecen y ejecutan. Todos son derrotados: estos por unas causas y aquellos por otras distintas.

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PD: como resulta obvio, me he emocionado leyendo los cuatro relatos. He visualizado y sentido las peripecias de sus protagonistas. Pero lo he hecho como si se tratara de una película situada en lugar común (la Guerra Civil) que me he ido forjando poco a poco en mi cabeza.

Pese a que mencionen lugares que conozco y hable de lo que ocurrió no hace tanto, en ningún momento he sentido que esas historias le hayan sucedido a mis abuelos o sus padres; nunca he identificado a sus protagonistas con aquel familiar que desapareció en la guerra, o un amigo de mi bisabuelo que hubieran metido en prisión.

Y no estoy seguro de si eso es bueno o malo.

2005/09/30

Aconsejo beber hilo, de Gloria Fuertes

Cristales de tu ausencia acribillan mi voz,
que se esparce en la noche
por el glacial desierto de mi alcoba.
-Yo quisiera ser ángel y soy loba-.
Yo quisiera ser luminosamente tuya
y soy oscuramente mía.


Gloria Fuertes (1917-1998) quería titular este libro Diario de una loca. Pero debió pensar que era demasiado prosaico para tanta poesía y se decidió por uno de sus versos. Aconsejo bebe hilo (1954, editado ahora por Torremozas) es denuncia social, retrato de su época, canto de las penas (económicas, emocionales...) de su autora; y habla de la muerte, y de su habitación de soltera y de la locura que la rapta cuando ama, de pájaros enjaulados y de lo cómodo que es (o no) no tener que dar cuentas a nadie. No sé por qué me quejo porque al fin estoy sola. / Y el placer de tirar la ceniza en el suelo / sin que nadie te riña. / Y untar pan en la salsa, / y beberse los posos / (...) No debiera estar seria / pues vivo como quiero, / solo que a veces tengo / un leve sarpullido.

Pero antes (que fue después) hubo otra Gloria
Para mí Gloria Fuertes siempre había sido una voz rota que decía poemas y cuentos para niños y que pertenecía a una señora de pelo blanco y cara de pilla. La veía a principios de los 80 en el programa de televisión La cometa blanca y antes en Un globo, dos globos, tres globos. Pero de esto último, la verdad es que no sé si me acuerdo o lo imagino.

Muy probablemente es la escritora de poemas y cuentos infantiles más importante del siglo pasado en España. Su libro de versos Don Pato y Don Pito fue recomendado para lectura en las escuelas por el Ministerio de Educación y Ciencia ya durante la dictadura franquista, y todo el mundo recuerda títulos como 'La Pata mete la pata'. Eran textos rítmicos, con frases cortas y que se dirigían a los niños de frente, no como historias simplificadas escritas por un adulto que escribiera simple para que le entendieran los críos.

+ INFO:
- Fundación Gloria Fuertes
- Gloria Fuertes (en Cervantes virtual)

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